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YAY@FLAUTAS DE CÓRDOBA EN MADRID 22M (I)

24 marzo, 2014 by cordoba

04-En encuentro Yay@s  11-En la Bolsa

 

 

 

 

 

 

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                             Comando de flautistas en marcha

http://youtu.be/Qa2FOFDnI54

              Eran las ocho de la mañana. El mayor agrupamiento del conjunto yayofláutico itinerante salió de Córdoba, bajo cielo entre amago plomizo y neblina lechosa; el “sexteto de la leche” –o, mejor, “un sexteto que es la leche”- podemos llamarle con toda justicia, pues.

               Un sexteto comandado por Yayo Agustín y su compa Tere (yaya consorte)[1]. Ambos expertos en Los Madriles, pues tomaron muchas “cups of café con leche en la Plaza Mayor”, antes de que despidieran al primero por organizar huelgas en el comité de su empresa; expertos también en el autobús 21 de Secorbús que nos acogió, bien acondicionado para diurésicas y prostáticos. Y no lo digo por mí, que ya me afeitaron la susodicha hace más de un año.

               El primer susto nos lo llevamos al cruzar por el Vial Norte, por la Avenida de la Libertad. Había allí aparcados ¡seis camiones del ejército!; la bombilla se nos iluminó: ¡ya lo tienen todo pillado! Mas, para nuestro alivio, nos explicó luego un vecino de asiento, un señor de Andújar, que había un par de efemérides más importantes que nuestro rollo: una carrera ciclista de aficionados y un rally de coches de época por Sierra Morena, algunos de ellos más viejos incluso que nosotr@s.

               Ya repuestos del susto y puestos en carretera, nuestro bólido avanzó todo lo raudo que pudo, de modo que a las 12:45 ya estábamos avistando la estación de Méndez Álvarez. Llevábamos encima todos nuestros pertrechos, nada de maleteros, que no hay pan para tanto chorizo en Madrid: agua, bocatas de tortillas varias, de atún, fiambreras con flamenquines y otras carnes e incluso potajes, frutas, galletas…; cada quien provisto de su tablilla con el folio de pancarta pegado por ambas partes. Habíamos sustituido la habitual aguja plástica de calceta, que nos sirve de mango, por una maderita pegada a la tablilla con precinto. Vaya que pensaran que las agujas eran para empalar a los polis. También llevábamos otra arma más contundente, de mayor calibre, de la que hablaremos en un momento.

               Conviene aclarar que, por precaución, para que no pudieran pescarnos de golpe a toda la charpa, también habían viajado a la capital del “Rey-No” diez flautistas más, mediante otros medios de locomoción; e incluso hubo quienes ya se habían alojado en pisos francos o lo harían aquella noche. De lo cual no ofreceremos aquí más detalles a fin de no dar pistas sobre futuras incursiones en Los Madriles.

               Volviendo al bus. Una vez hecho el desembarco, el plan era reconocer sigilosamente el campo de operaciones desde la propia estación. Y así lo hicimos, pasando por delante de dos guardias por aquí, cuatro por allá, dos más p’allá… Pero, hete aquí, que a nuestro comandante –y no sólo a él- le estallaba en la cabeza aquello de “en la lucha final… etc. etc.” y sacó el armamento pesado. Desplegó flameándola al viento una señora bandera andaluza de 2×1 metros, enrollada sobre un rabo de fregona, con una leyenda grabada a rotula (indeleble, por si llovía): CURRO PA TÓ, SUELDO DECENTE. Y así comenzó nuestra gran ofensiva.

Andando media hora, con el armamento puesto, por un desierto de solares, por entre cadáveres de antiguas fábricas y edificios de nueva construcción, nos plantamos en ¡Atocha a la vista!, en donde varios buses desembarcaban marchantes de la dignidad andaluza, con quienes estuvimos jaleándonos mutuamente, amén de otras multitudes que afluían.

En eso, tres flautistas a punto de naufragar en aquel océano de cabezas llamaron pidiéndonos coordenadas. De entre tales conseguimos rescatar a Yaya Pi y a Yayo Ben, quienes van a destacar por su protagonismo en el resto de la crónica.

 

[1] Advertimos al agente policial que nos espíe el correo o la web que estos nombres alias, y así en lo sucesivo. No hace falta que consulte el banco de datos pertinente.


15-El Yayo Taberner al ataque de un abrazo  14-Con el mejor ánimo

 

 

 

 

 

 

06-En encuentro Yayos  17-Al Yayo Benja le quitaron el chaleco, dice él

 

 

 

 

 

 

 YAY@FLAUTAS DE CÓRDOBA EN MADRID 22M (II)

Familias de la Cosa Nostra se reúnen

            Las palabras arriba escritas en letra cursiva están en catalán, no en italiano, como reconocimiento agradecido a la Familia Madre de Nuestra Cosa, la de Barcelona, que ayudó a fundar la modesta familia de flautistas de Córdoba.

            ¿Recuerdan vds la peli de El Padrino (I, II y III)?  En ella representantes de las familias de barrios de Nueva York, más las de Nueva Jersey, Nevada, Las Vegas, Los Ángeles y demás se reunían para poner orden en el gallinero. Hacían la faena durante la sobremesa, después de un buen yantar.

            Pues algo así, aunque más campestre, se había programado llevar a cabo en El Retiro, de ahí el título de esta entrega;  las familias de Nuestra Cosa, el yayamen  del Estado al completo, se iban a reunir después de arrearle al bocata y tomarse las pastillas -tensión, colesterol, tiroides, insulina y otras drogas- para organizar el tinglado conjunto de nación y nacionalidades (o como termine el lío este en el que andamos bregando). A ello nos referiremos de nuevo más adelante.

            Pero previamente recordemos que en el folletín anterior nos habíamos quedado en el rescate de Yaya Pi y Yayo Ben por parte del Comando Bus.  En espera de los  náufragos permanecimos anclados junto al Ministerio de Agricultura; en la esquina Cuesta Moyano repleta de librerías y tenderetes de libros, para dejar constancia de nuestro perfil ilustrado. Por nuestro aire provinciano campestre, y el modo como alguno se comía a mordicos una manzana, se notaba también que somos partidari@s de Agroecología y Soberanía Alimentaria. Y si no que se lo pregunten a Marta y a sus hijos, los cuales son nietos de tres de nuestras yayas; sí, sí, tres reclaman ese título; a tales flautistas cordobesas también les llamamos tres rosas o “hermanas Mirabal” con lo que también emparentamos con el feminismo político.

            La primera  en superar el naufragio fue Yaya Pi. Yayo Ben no llegaba. Y es que arrastrado por la corriente de la Marcha de Andalucía, se dejó llevar pensando para sus adentros que ya nos encontraría. Al final, tras nuevo contacto, volvió atrás y fue al Ministerio, pero a la otra esquina, de la que le rescató la diligente Lady Pi.

            En resumen, que nos perdimos la participación en la entrada triunfal  andaluza en dirección Puerta de Alcalá. Tras el valiente rescate, para no llegar con demasiado retraso a la cita en El Retiro a la altura de Plaza de la Independencia, nos condujo Yayo Agustín por inverosímiles atajos del propio parque. Allí fuimos coincidiendo con otras huestes de Nuestra Cosa: desde valientes con muleta o una brigadista franchute –veterana de la Resistencia al nazismo y al capitalismo desarrollista-, perteneciente a la Familia de Castellón, a sobrevivientes de nuestra postguerra hablando de la necesidad de una nueva república… Hasta que por fin hallamos al resto de cordobitas, abrazándonos a brazo partido.

            La comida transcurrió en pacífica anarquía desperdigada, ora sobre la hierba, ora sobre asiento y cervezón; había quien ya había zampado y quien iba a empezar… y con  una cola de mil demonios en el aseo del chiringuito, con lo que apretaba la cosa…

            Hasta que por fin llegó el gran momento, deambulamos comadres y compadres yayofláuticos hacia un pequeño anfiteatro. Nos dio cumplida bienvenida la Familia Madrileña que nos había proporcionado información, buenos consejos y un impermeable de los chinos. Anunciaron que tomaría ordenadamente la palabra una persona de cada Familia para dirigirse al resto de parientes: nn baño de calor humano que nos iba a venir bien en un ambiente de sol y sombra con ventisca a ratos.

            Por el escenario comenzaron a desfilar pétreos resistentes, sujetos y sujetas avezadas en infringir artículos del Código Penal de la reforma Gallardín-Gallardón, de la flamante Ley de Seguridad Ciudadana, de nuevas disposiciones sobre Seguridad  Privada  y carnaza segura para las novedades de Enjuiciamiento Criminal. Gente imputable por una sarta de delitos y acciones incriminables, por ahora impunes; desfilaban tan campantes, después de merendarse una tortilla de habas en bocata  o tras jincarse un flamenquín, con sus manos aún manchadas de vaya vd a saber qué crímenes anteriormente mencionados… Tremendo, colegas, tremendo.

            Abrió el fuego la Familia de Castellón, con más moral que el Alcoyano (aunque ese equipo sea de Alicante). Continuó Murcia por boca de chaval noventañero con muletas, que nos contó la retahíla de oficios que había tenido que transitar en su vida, desde siempre con el movimiento obrero y antifascista. Siguió la Familia de Valencia, relatando cómo habían participado en la marcha a pie desde su ciudad encargándose del coche-ayuda y andando a ratitos, contando lo bien que habían sido recibidos en los pueblos; bramó su representante contra el robo democrático perpetrado y la necesidad de un proceso constituyente. Prosiguió Barcelona por boca de una de las dos yayas –de grata memoria- que exportaron la yayorevolución a Córdoba. Otro chavea noventañero de Sabadell, criado en Córdoba y emigrado allá, 89948nos cuenta que tiene hijos jubilados yayofláuticos, que se siente luchador independientemente del lugar de nacimiento y residencia. Una yaya de Málaga actúa acompañada de un coro que nos canta una coplilla aflamencá de contenido muy pertinente para la ocasión. Continúa la gente de Sevilla, con mucho salero y fuerza.  Continúa la Familia de Quart de Poblet -pueblo de la huerta de Valencia, pegado a la capital, con más de 25.000 habitantes, con un ocho por cien de extranjeros y un nutrido núcleo de yayoflautas- asegurando que hay que echar a los corruptos que gobiernan alternativamente, que en poco tiempo lo están destruyendo todo y que están en ello. Terrassa da las gracias a Barcelona y Sabadell por todo lo que han trabajado y ayudado a extender nuestro movimiento en su ciudad, en Cataluña y fuera de ella. Si no recuerdo mal también fue esta Familia la que cantó a coro un pupurri de mucha sustancia.

Hemos hecho punto y aparte porque acto seguido interviene nuestro Yayo Ben. Saluda a todas las familias, declarando que Córdoba es un núcleo de yayamen sin fronteras, de variada procedencia: Valencia, Alicante, Galicia, La Mancha, dos idos a Cataluña y vueltos, un magnífico brigadista italiano, artista y gran currante… Somos Patrimonio de la Humanidad. Y que a ver si nos echan una mano para que nuestra Mezquita pase a ser tal, en lugar de secuestrada como está en este momento por uno de los obispos más reaccionarios de España. Firmad, firmad y haced firmar a colegas yayoflautas y otros contactos ( http://www.change.org/es/peticiones/salvemos-la-mezquita-de-c%C3%B3rdoba-por-una-mezquita-catedral-de-todos ). Contó Ben lo de Los lunes al Sol, que en Córdoba, armados de pancartas individuales y silencio, nos manifestamos todos los lunes denunciando situaciones como el desempleo, recortes en sanidad, educación , ley de dependencia, o  violencia de género…

Una yaya y un yayo  gallegos se presentaron con chaleco prestado por Barcelona, diciendo que por el Noroeste está la cosa muy cruda pero harán lo posible para fundar un núcleo.

Tan a gusto estábamos allí que se nos fue el tiempo. Recibimos instrucciones para colocarnos en la manifa y quedamos en que el conciliábulo de organización interyayofláutica lo haremos por internet. Vuelta a Atocha y ¡a la mani, a la mani!

 

(CONTINUARÁ)

 

10-Camino de la Bolsa 12-Los Yay@s de Castellón

 

 

 

 

 

 

YAY@FLAUTAS DE CÓRDOBA EN MADRID 22M ( y III )

Regreso del Comando y Fin de Fiesta, de momento

             Ante la posibilidad de que el piso franco sin ordenata -en el que se recluyó tras la batalla fin de mani- estuviera vigilado, Yayo Ben ha esperado el momento para enviar su parte de crónica desde un ordenador seguro. A continuación les paso en letra cursiva el excelente relato que con toda precaución nos ha hecho llegar[i]:

 

 A las siete  de la tarde, con sol radiante y una temperatura de fresca primavera, después de 11 horas de marcha,  parte del yayamen se ve obligado a izar velas rumbo a su puerto,  les acompaña  la satisfacción de haber compartido, con el pueblo generoso y solidario, horas de  lucha por la dignidad; quienes nos quedamos tratamos de cubrir el hueco dejado por nuestros compas y nos acercamos un poco más los unos a las otras y volvemos a recordar a los yay@s que se quedaron en Córdoba.  Las mareas siguen subiendo hasta el pleamar, coreamos reivindicaciones llenas de ingenio, “¿qué pasa?: que no tenemos casa”, ¿qué ocurre?: que no tenemos curre;  afinamos  canciones de protesta “a la calle que ya es hora de pasearnos a cuerpo …”  “a galopar a galopar hasta enterrarlos en el mar”. Irradia alegría el rostro del personal. Al pasar junto al Prado, Velázquez, desde su tribuna vibra con el colorido de la marcha… Una nueva despedida, yayamen del ave emprende camino de regreso, antes, la siempre dispuesta yaya Mar, entrega su chaleco al yayo Ben, – lo perdió en un “encuentro revolucionario” con una activista de misteriosos encantos.  Se enfundó su nuevo chaleco con el compromiso de custodiarlo hasta  su vuelta a  Córdoba, 

 Diezmado el yayamen cordobés, solo quedamos cuatro, los que dormirán en la capital; no tienen prisa pero si están cansados, deciden localizar un lugar donde reponer fuerzas , en el camino un grupo de  jóvenes luchadoras embriagadas de alegría  nos piden recoger una imagen de los Yay@s de Córdoba, la yaya Pi, nos habla de su sincero agradecimiento a los yay@s que luchan por la dignidad en estas Marchas; seguimos el camino en busca de  taxis, nos sorprendieron  grupos compactos de polis cerrando el acceso a la calle Génova, comentamos ¡qué despliegue, si no es para tanto! Por fin nos despedimos  hasta la próxima, lo hacemos de dos en dos para no sentir de golpe la separación del yayamen, un taxi nos dejó en nuestros domicilios.

Lo que ocurrió después lo cuentan los medios al servicio del poder, en el recorrido solidario y pacifico de la manifestación, no conseguí conectar con ninguna emisora que hablara de lo que estaba ocurriendo, no nos sorprende esta coincidencia. 

Madrid 23 marzo


[i] Sí, sí, ríanse Vds. y llámenle paranoia. Pero si dejamos que la Ley de Seguridad Ciudadana se desarrolle y aplique en todo su esplendor, cosas como las aquí atribuidas a Yayo Ben y demás protagonistas de su relato, infringimos, entre otros, los artículos 35.2, 36.2, 36.3 y 36.5 de dicha ley, por poner un ejemplo.

 

09-Un representante por cada grupo yayo


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